Adolfo celdrán

A la voz de un pueblo

Adolfo celdrán
Era de noche.
La luz se había apagado
y un gran silencio
nos cubría.

La gente
iba y venía
por la calle
sin darse cuenta
de que estaba muerta.
Pero, de pronto,
una voz creció
y se dejó escuchar
por toda la ciudad.
El silencio
se rompió en diez mil pedazos
en un grito suyo
de furia y esperanza.
La oscuridad
se tambaleó
y una luz,
al tiempo antigua y nueva,
fue surgiendo.
La calle
se iluminaba
y otras mil voces
removían
el criminal silencio.

Era de noche.
La luz se había apagado
y un gran silencio
se rompía.

Encontrou algum erro na letra? Por favor envie uma correção clicando aqui!